Boris Cyrulnik, formulador de la teoría de la resiliencia.
Ante los momentos difíciles que nos aporta la vida, resistir es necesario, pero no suficiente. Esos momentos difíciles, son también una oportunidad para aprender a vivir, reorganizarnos, crecer y salir más fuertes.
Lo importante no es el barco que pasa, sino la estela que deja. La forma en la interpretemos la estela del hecho traumático, es la que se integrará en nuestra forma de vivir.
Eso proceso nos modificará a nosotros mismo y se extenderá al resto de personas cercanas a ti. Tu cambio resilente, se transmitirá a tus personas significativas.
¿Cómo hacer esto? Requiere un proceso metacognitivo, es decir, prestar atención a lo que pensamos, y no creérnoslo a ciencia cierta, son sólo pensamientos que vienen en oleadas por la situación difícil vivida. Reinterpretarlos, aprender de ellos, y buscar el punto de aprendizaje.
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